jueves, 21 de febrero de 2013

PELÍCULA: “TE DOY MIS OJOS”

 “TE DOY MIS OJOS” 


La película “TE DOY MIS OJOS” refleja el maltrato físico, psicológico y social de la mujer. En la actualidad estos casos se ve a menudo pero muchas mujeres no denuncian dichos maltratos y callan, de tal manera que a veces se llegan a los extremos y atentan con su vida y es allí donde ellas recien recapacitan y piden ayuda, pero nunca es tarde para eso.
El hombre se apodera de la mujer cuando la ve sumisa, y subordinada por él, aprovecha su cuerpo, su tiempo, sus espacios para que él se sienta el ser superior y valioso en la vida. Es  muy difícil que el hombre admita que está equivocado y comete errores y horrores con su mujer; la terapia psicológica para él abarca mucho esfuerzo y responsabilidad, de tal manera que no logra por completo y a veces se sienta mal y fracasado el no poder tener más valentía para poder cambiar.
En la película se siente la humillación de la mujer por parte del hombre, y nos preguntamos: ¿hasta dónde puede llegar un impulso de violencia? y hacer sentir mal a una mujer. Los golpes se pueden borrar del cuerpo pero los insultos y la manera como te han tratado se quedan grabados para toda la vida, nunca se borran de la mente y queda una huella muy profunda en el alma.


DIALOGO
SHIRLEY: Hola, ¿Cómo te va?
PILAR: Bien
SHIRLEY: y ¿Cómo van las cosas con Antonio?
PILAR: Ahí bien se podría decir
SHIRLEY: Pero cuéntame, tienes la carita llena de tristeza ¿Qué pasa?
PILAR: Lo que pasa es que Antonio no cambia lo agresivo que es
SHIRLEY: Te ha vuelto a golpear………?
PILAR: No para nada
SHIRLEY: Estas segura!
PILAR: Si, pero me grita y me alza la voz
SHIRLEY: Pero Pilar, tú ya has soportado muchas cosas de él, no crees tú que sería mejor separarte, ya estas trabajando puedes cuidar de ti y de tu niño tú sola. Piénsalo!
PILAR: Si, pero igual Juan necesita de su padre.
SHIRLEY: Si lo sé, pero yo no creo que necesite de un padre violento, en donde tu hijo viva  asustado toda su vida y viva en ese clima familiar tan tenso.
PILAR: Creo que tienes razón, voy a pensarlo, gracias por el consejo
SHIRLEY: Cuídate y cuida a tu niño, cualquier cosa que necesites, aquí estoy para ayudarte.

RESUMEN-MICROMACHISMOS

MICROMACHISMOS
LA VIOLENCIA INVISIBLE EN LA PAREJA
Luis Bonino Mendez

Mujeres maltratadas, varones violentos: dos dramáticos aspectos de las asimetrías relaciones de género. La deslegitimación y los abordajes legales y terapéuticos se han realizado casi exclusivamente sobre las formas evidentes, máximas y trágicas de dicha violencia y sus efectos. Pero, si pensamos que la violencia de género es toda acción que coacciona, limita o restringe la libertad y dignidad de las mujeres, podemos comprobar que quedan ignoradas múltiples prácticas de violencia y dominación masculina en lo cotidiano.
Algunos autores llaman pequeñas tiranías, terrorismo íntimo o violencia “blanda” y Bonino lo llama “MICROMACHISMOS”.
 PODER Y GENERO
El poder no es una categoría abstracta; el poder es algo que se ejerce, que se visualiza en las interacciones. Este ejercicio tiene un doble efecto; opresivo, pero también configurador en tanto provoca recortes de la realidad (espacios, subjetividades, modos de relación, etc).
La palabra “poder” tiene dos acepciones: una es la capacidad de hacer, el poder personal de existir, decidir y autoafirmarse. Es el poder autoafirmativo. Y la otra acepción es la capacidad y la posibilidad de control y dominio sobre la vida o los hechos de los otros. Es el poder de dominio.
la posición de genero es uno de los ejes cruciales por donde discurren estas desigualdades de poder, y la familia/pareja, uno de los ámbitos en que se manifiesta. Esto es así porque nuestra cultura patriarcal ha legitimado la creencia de que el masculino es el único genero con derecho al poder autoafirmativo; ser varón supone tener el derecho a ser individuo pleno con todos sus derechos.
Este poder de dominio masculino, incluye:
  • *      La división sexual de trabajo, que aun adjudica a la mujer el espacio doméstico.
  • *      Su naturalización y su inscripción axiomática en las mentes de mujeres y varones.
  • *      La falta de recursos de las mujeres y la deslegitimación social de su derecho a ejercer el poder autoafirmativo.
  • *      El poder de puntuación que se sostiene en la idea del varón como autoridad que define qué es lo correcto.
  • *      El poder del amor en las que nuestra cultura hace expertas a las mujeres.

Las mujeres ejercen poder, los llamados “poderes ocultos”: el poder de los afectos y el cuidado erótico y maternal. Lo paradójico es que se le otorga a la mujer el título de reina, titulo paradójico ya que no puede ejercerlo en lo característico del dominio y la autoridad.
Las situaciones de poder y desigualdad suelen ser invisibilizadas en las relaciones de pareja. Los micromachismos son uno de esos comportamientos, quizás los más frecuentes con los que los varones expresan y defienden su supuesta superioridad y su derecho a ejercer dominio sobre las mujeres.


   
LOS MICROMACHISMOS
Ø  Son prácticas de dominación y violencia masculina en la vida cotidiana, del orden de lo “micro”, de lo capilar, lo casi imperceptible, lo que está en los límites de la evidencia.
Ø  El término “machista” designa la ideología de la dominación masculina.
Ø  En la pareja, se manifiestan como formas de presión de baja intensidad más o menos sutil, con las que los varones intentan:

  • §  Imponer y mantener el dominio y su supuesta superioridad sobre la mujer, objeto de la maniobra.
  • §  Reafirmar o recuperar  dicho dominio ante la mujer que se “rebela” de su lugar en el vínculo.
  • §  Resistirse al aumento de poder personal e interpersonal de la mujer con la que se vincula o aprovecharse de dichos poderes.
  • §  Aprovecharse del “trabajo cuidador” de la mujer.
Ø  Los micromachismos son microabusos y microviolencias que procuran que el varón mantenga su propia posición de género creando una red que sutilmente atrapa a la mujer, atentando contra su autonomía personal si ella no las descubre y sabe contramaniobrar eficazmente.
Ø  Algunos Mm son conscientes y otros se realizan con la “inocencia “del hábito inconsciente. Los varones internamente buscan la reafirmación de su identidad masculina.
Ø  Los Mm pueden no parecer muy dañinos, incluso pueden resultar normales o intrascendentes en las interacciones.

MICROMACHISMOS COERCITIVOS
El varón usa la fuerza (moral, psíquica, económica o de la propia personalidad), para intentar doblegar a la mujer, limitar su libertad y expoliar el pensamiento, el tiempo o el espacio y restringir su capacidad de decisión.






MICROMACHISMOS ENCUBIERTOS
Atentan de modo más eficaz contra la simetría relacional y la autonomía femenina, por sui índole insidiosa y sutil que los torna especialmente invisibles en cuanto a su intencionalidad. Utilizan, no la fuerza, sino el afecto y la inducción de actitudes para disminuir el pensamiento y la acción eficaz de la mujer, llevándola a hacer lo que no quiere y conduciéndola en la dirección elegida por el varón.

























MICROMACHISMOS DE CRISIS

Suelen utilizarse en momentos de desequilibrio en el estable disbalance de poder en las relaciones, tales como aumento del poder personal de la mujer por cambios en su vida o pérdida del poder del varón por razones de pérdida laboral o de limitación física.




EFECTOS DE LOS MICROMACHISMOS



martes, 19 de febrero de 2013

glosario-perspectiva de género y criminologia


LA PERSPECTIVA DE GÉNERO Y CRIMINOLOGIA: UNA RELACION PROLIFICA


GLOSARIO
1.      Prolífica: Que se reproduce con mucha facilidad.



2.      Androcentrismo: Hace referencia a la práctica, consciente o no, de otorgar a los varones o al punto de vista masculino una posición central en la propia visión del mundo, de la cultura y de la historia.




3.      Andamiaje: Conjunto de bases teóricas sobre las que se apoya algo.


  
4.      Paradójica: Es una idea extraña opuesta a lo que se considera verdadero o a la opinión general. En otras palabras, es una proposición en apariencia verdadera que conlleva a una contradicción lógica o a una situación que infringe el sentido común.


  
5.      Proclives: Propenso o inclinado hacia lo que se considera negativo.



6.      Patriarcado: Es un concepto utilizado por las ciencias sociales, en especial en la antropología y en los estudios feministas. Hace referencia a una distribución desigual del poder entre hombres y mujeres en la cual los varones tendrían preeminencia en uno o varios aspectos, tales como la determinación de las líneas de descendencia (filiación exclusivamente por descendencia patrilineal y portación del apellido paterno), los derechos de primogenitura, la autonomía personal en las relaciones sociales, la participación en el espacio público -político o religioso- o la atribución de estatus a las distintas ocupaciones de hombres y mujeres determinadas por la división sexual del trabajo.



7.      Incriminación: Atribución de un delito, culpa o defecto a algo.


  
8.      Punitivo: Es todo lo que pertenece o es relativo al castigo.


9.      Indulgencia: Facilidad en perdonar o disimular las culpas.



1.  Soslayarlas: Omitir, prescindir o no tener presente una cosa de modo deliberado, para salvar una dificultad.



LA PERSPECTIVA DE GÉNERO Y CRIMINOLOGIA: UNA RELACION PROLIFICA


LA PERSPECTIVA DE GÉNERO Y CRIMINOLOGIA: UNA RELACION PROLIFICA
Norma Fuller

RESUMEN
Los factores económicos, políticos y culturales afectan de manera diferente a varones y mujeres y sobre todo, que el sesgo androcéntrico había conducido a ignorar a la población femenina asumiendo que sus necesidades eran las mismas que la de los varones.
Según se argumenta, lo masculino ha sido identificado con lo universal, la razón y el saber, mientras que lo femenino ocupa el lugar de la falta. En consecuencia, las diferentes disciplinas asumían que las necesidades, intereses y características de los varones eran generalizables para toda la humanidad, y que las particularidades de las mujeres eran señal de inferioridad o carencia.


LOS DESVIOS DE LAS MUJERES
Los estudios sobre criminalidad se caracterizaban por su androcentrismo, es decir, generalizaban a partir del modelo masculino. En sentido contrario, las particularidades de las mujeres recibían muy poca atención. Los juristas y penalistas ensayaron diversas interpretaciones de este fenómeno. Por ejemplo, Lombroso y Ferrero vinculaban la baja criminalidad femenina a su mayor respeto a la ley y a su innato conservadurismo.
La criminalidad femenina tendía a ser juzgada con mayor dureza que la masculina porque se suponía que las mujeres que caían en esas prácticas iban contra la naturaleza femenina y eran criaturas degradadas. La infidelidad conyugal es un buen ejemplo de la asimetría existente entre los sexos.



 CRIMEN Y PATRIARCADO
En la década de los 60 del siglo XX, cuando el movimiento feminista impulso la revisión de los sistemas jurídicos y penales porque, según denunciaba, estaban fundados en la exclusión de las mujeres y en la universalidad del modelo masculino. Los juristas feministas proponen que es necesario llenar el vacío de género. Las criminólogas feministas dirigieron la investigación criminológica a temas específicos como: falta de protección de las mujeres dentro del sistema de justicia penal frente a la violencia masculina, la baja tasa de incriminación femenina, así como sus formas de criminalidad(aborto e infanticidio), dejaron de ser marginales e ingresaron al centro del debate.
El concepto de patriarcado fue útil para explicar la experiencia femenina en el sistema judicial y penal y para entender la división  de sexo dentro de la ley, los procesos criminales y la vigilancia policial.
La teoría feminista critico el concepto de patriarcado y la idea de que existe una subordinación que vincula a toda la población femenina porque supone que todas las mujeres son iguales y tienen los mismos intereses. Por ello muchos militantes que pertenecen a etnias o razas dominadas denunciaron que esta propuesta tendía a borrar la diversidad cultural.



 GÉNERO Y CRIMEN
La perspectiva de género hace evidente que en toda sociedad existen patrones específicos de relaciones entre hombres y mujeres. Es decir, que hombres y mujeres tenemos roles asignados según nuestro género y estos últimos suponen diferentes derechos y obligaciones. Las relaciones de género son también relaciones de dominio y por lo general, los varones monopolizan las posiciones con mayor poder y prestigio. Los primeros estudios sobre género y crimen sugieren que las mujeres están sujetas a una serie de presiones y premios para aceptar las reglas mientras que los hombres tienen mayores oportunidades de soslayarlas.
En la década de los noventa los estudios con perspectiva de género han abierto nuevos temas y contribuido a comprender las conductas criminales de hombres y mujeres.





LAS CONDUCTAS DELICTIVAS DE LAS MUJERES
Los delitos femeninos están directamente relacionados con los papeles atribuidos a la mujer en la vida social. La mujer aparece más como víctima que como autora, vinculada típicamente a la vida de familia, a los afectos, a las obseciones de la honra y a las relaciones sexuales prohibidas. Ella no aparece como sujeto sino como objeto, bien de agresiones o bien de disputa entre varones. Su objetivo es demostrar que las conductas delictivas de las mujeres son racionales y siguen objetivos, y por tanto, es necesario interrogar a las actoras y analizar su posición social. Ponen en evidencia las mujeres están constreñidas por una doble determinación: la clase y el género. En consecuencia, el tipo de crimen deberá lidiar con esto dos constreñimientos.

  
 VIOLENCIA FAMILIAR Y SEXUAL
Se enfoca en la violencia doméstica y el abuso físico y sexual de niños. Las tasa de denuncias son bastante menores que la violencia real.
Estudios sucesivos documentan que una de las formas de discriminación más común es que no se tiene en cuenta las denuncias de las mujeres porque la violencia doméstica se considera un tema privado. Los crímenes sexuales presentan tasas de denuncia muy bajas a causa de la vergüenza y del temor de las mujeres a enfrentar los procedimientos policiales. De hecho, la violencia contra la mujer es tan generalizada que ya no se la percibe como tal sino como una de las tantas incomodidades que las mujeres deben soportar. Paradójicamente, los estudios sobre violencia conyugal se centran en las mujeres y quienes la ejercen con más frecuencia, los hombres, son los últimos en ser llamados a la escena.
La violación, tanto de las mujeres capturadas como de la sociedad civil se convierte en un acto de guerra: el poseer a las mujeres del enemigo aparece como acto simbólico de dominación.



GÉNERO Y CULTURA POLICIAL
La cultura policial ha sido a menudo el blanco de las críticas de las investigaciones con enfoque de género. Según denuncian, esta última está basada en valores machistas que privilegian la agresividad, el sexismo y el racismo. Por ejemplo: los agentes policiales y judiciales tienden a aceptar como normal el asesinato, las golpizas y la violación de la esposa. En sentido contrario, se ha encontrado que las mujeres que cometen crímenes son mal vistas, no solo por el delito cometido sino por desviarse de la norma femenina. A menudo los excesos sexuales de las mujeres jóvenes son juzgados con rigor y las de los hombres jóvenes con indulgencia.
La variable género es importante para entender la conducta del cuerpo policial, es preciso cuidarse de hacer generalizaciones apresuradas porque la cultura policial puede ser muy variada.
La cultura de género de los cuerpos policiales ha sido también objeto de análisis y de crítica. Se argumenta que los valores policiales ensalzan la virilidad, el arrojo y el dominio, todos ellos asociados con el síndrome machista.


lunes, 4 de febrero de 2013

PERSPECTIVA DE GENERO

PERSPECTIVA DE GENERO
La palabra SEXO hace referencia a la descripción de la diferencia biológica entre mujeres y
hombres y no determina necesariamente los comportamientos.


El concepto GÉNERO designa lo que en cada sociedad se atribuye a cada uno de los sexos,es decir, se refiere a la construcción social del hecho de ser mujer y hombre, a la interrelación entre ambos y las diferentes relaciones de poder/subordinación en que estas interrelaciones se presentan.


 LA PERSPECTIVA DE GÉNERO permite analizar y comprender las características que definen a las mujeres y a los hombres de manera específica, así como sus semejanzas y diferencias.
Esta perspectiva de género analiza las posibilidades vitales de las mujeres y los hombres; el sentido de sus vidas, sus expectativas y oportunidades, las complejas y diversas relaciones sociales que se dan entre ambos géneros, así como los conflictos institucionales y cotidianos que deben enfrentar a las maneras en que lo hacen. Contabilizar los recursos y la capacidad de acción con que cuentan mujeres y hombres para enfrentar las dificultades de la vida y la realización de los propósitos, es uno de los objetivos de este examen.

“Los sistemas Sexo-Género son los conjuntos de prácticas, símbolos, representaciones, normas
y valores sociales que las sociedades elaboran a partir de las diferencias sexuales”.

Este sistema ha determinado tanto la posición social diferenciada para mujeres y hombres como las relaciones desiguales entre ambos. El Sistema Sexo-Género históricamente ha generado una situación de discriminación y marginación de las mujeres en los aspectos económicos, políticos, sociales y culturales, así como en los ámbitos público y privado, estableciendo muy clara y diferenciadamente la intervención de los hombres en la esfera productiva y de las mujeres en la reproductiva.
Esta posición social diferenciada se construye a partir de la asignación de papeles, espacios,características e identidades diferentes para cada persona, en razón de su sexo biológico, lo que da como resultado una situación diferenciada (en términos de derechos, valores, oportunidades) y un código complejo que organiza y regula las relaciones entre los sexos.
Por lo tanto, el análisis de género es usado para diferenciar:




El género determina lo que es conveniente, adecuado y posible para hombres y mujeres en relación a sus comportamientos y actitudes, papeles y actividades, y participación en los diferentes ámbitos sociales: en el entorno familiar, en la educación, en el gobierno, en las actividades económicas, en la distribución de los ingresos y de los recursos, y en las instituciones, para cada contexto socio-cultural particular.
è Este comportamiento aprendido es lo que define la identidad de género y determina los papeles de género.
è Las instituciones sociales reproducen, refuerzan, controlan la funcionalidad de estos patrones de género, perpetuándolos mediante procesos de socialización.
è El análisis de los sistemas de género remite a algunas estructuras sociales particulares:
1.       Al sistema de parentesco, donde se definen el matrimonio, la filiación y la herencia, es decir las relaciones que orientan las lealtades solidarias básicas entre las personas de sexos y generaciones diferentes.
2.       A la división social del trabajo en función del sexo y la edad.
3.       A la definición de la ciudadanía y los derechos y deberes de las personas, a la organización estatal, al ejercicio del poder político y a la cultura política.

Analizar una realidad desde este punto de vista, nos permite obtener información sobre las relaciones entre mujeres y hombres en un determinado contexto. De esta manera, el problema
no son las mujeres en sí, sino la desigualdad en las relaciones de poder entre mujeres y hombres. Por lo tanto, las soluciones deben ser alcanzadas por ambos de manera que beneficie y transforme la sociedad en su totalidad.
Asimismo, las relaciones de género cruzan otras desigualdades que tienen que ver con la pertenencia a grupos sociales, de edades, de etnias, etc., generando una doble o triple situación de desventaja.
Concebido de esta manera, el género es uno de los principales instrumentos de análisis de las condiciones que viven las mujeres en relación a los hombres en cualquier tipo de sociedad, es decir, en los procesos sociales y, por lo tanto, en los procesos de desarrollo.